¿Arte con virus o arte viral?

Estas reflexiones van a formar parte de una serie que pretendo hacerla semanal. En ella voy a repasar la historia del arte de una forma un tanto peculiar ya que me voy a centrar en las expresiones artísticas y los virus que existieron en sus respectivas épocas.

Si partimos del hecho que el arte nace como una necesidad de reproducir, de recrear, el entorno nos podemos preguntar: ¿Los artistas representaron los efectos de estos virus en sus obras? ¿Dejaron al arte a un lado mientras atendían los efectos de estos virus…? Me lo he planteado a raíz de la pandemia (Covid-19) y del confinamiento que nos ha tocado vivir y que son la premisa para mi «investigación» No pretendo hacer una tesis doctoral (léase con ironía) ni un trabajo académico de investigación sólo realizar ciertas conexiones, pasearme por épocas y virus para satisfacer una curiosidad: ¿Qué hace el artista en estos casos?

La premisa de mis reflexiones son que el arte refleja, transmite o advierte, si esto se sostiene el arte debía reflejar la situación, transmitir los valores de la época que dieran fuerza para sobrevivir y/o advertir sobre la forma en que se aborda la pandemia o epidemia, épocas en donde la humanidad se siente amenazada en su totalidad por algo que afecta su integridad física y en donde los recursos disponibles, me refiero a quienes tengan acceso de primera mano, no son suficientes para protegerse.

Espero hacer este paseo interesante, que pueda aportar algo diferente, compartir mi punto de vista y comentar mientras desenredamos hilos de la historia que nos precede, a medida que se va entendiendo cómo de alguna u otra manera se está saliendo de lo que me dio por llamar neo-gatopardismo.

Puede que las cosas si están cambiando y no necesariamente a peor, sino al mismo punto pero superado. Me explico: De la transformación política, sea del color que sea y en nombre quien sea el llamado hacia ese nuevo orden (entiéndase la patria, Dios, la seguridad, la libertad, el bien común o la salud pública) sólo se altera la parte superficial de las estructuras de poder para conservar (intencionadamente) el elemento esencial de estas estructuras.

En la práctica solo se ha cambiado de forma pero no de fondo, aunque en este neo (nuevo) «Si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie» (frase del libro El Gatopardo, Novela de Giuseppe Tomasi di Lampedusa) hay una asimilación de lo que funciona para mantener estas estructuras, el sistema es elástico, como Terminator II, no es fácil causarle daño ya que asimila el golpe y se regenera más fuerte. Pero así también es la humanidad y así vamos moviéndonos por la historia.

Un sistema hecho a imagen y semejanza: Una Matrix que necesita a Neo para que le haga frente y nos muestre su magnitud, su grandeza. Sin final idealizado Neo no derrota a Smith sino que es absorbido por él, para que Matrix una vez que vio su propia debilidad lo asimile y lo supere, lo incorpore. ¿No es esto lo que hacemos con los virus y enfermedades? ¿Cómo lo ha interpretado el arte?

Según yo hay cierta entropía, evolución/transformación, en todo caos. El equilibrio no tiene por qué ser idílico, utópico, ni perfecto, incluso lleva dentro de sí cierto caos que lo hace posible: «el desorden inherente a un sistema».

Pensando un poco, en el mundo de las artes plásticas podríamos encontrar ejemplos de entropía en la obra de El Bosco, en donde contrasta la composición plástica, perfecta, ordenada e inmaculada con las imágenes imposible, moralmente antagónicas y chocantes para la época. En la obra de M. C. Escher en la representación gráfica de mundos imposibles y juegos de perspectivas. En ambos, el conjunto está en equilibrio y funciona bien, son los detalles los que están llenos de pequeños universos caóticos, en transformación y conflicto.

Llevemos esto a los puntos específicos de la historia en donde el reflejo, la transmisión y la advertencia deben ser un tema para artistas, llevémoslo a las épocas en donde la amenaza de la raza humana estuvo en un hilo. Como es obvio, comienzo con la Prehistoria.

2 comentarios

  1. Hola Rosa.
    Una idea muy interesante para desarrollar, con unos fundamentos bien sólidos en la introducción. Si las ideas de Maquivelo son tan conocidas y utilizadas, aún es poco conocido el gatopardismo que también se lleva a la práctica por quienes ostentan cualquier tipo de dominio o poder.
    Un fuerte abrazo 🙂

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    • Así es Miguel,😊 como bien dices: “el gatopardismo que también se lleva a la práctica por quienes ostentan cualquier tipo de dominio o poder” y que a veces no nos damos cuenta de ello 😁 🐾

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