cine de remake y franquicias para mantenernos jóvenes.

Hemos encontrado el elipsis de la eterna juventud: Los remakes.

El arte refleja.

Ante la ingenua pregunta sobre si Hollywood se ha quedado sin ideas, que como otros también he realizado desde algún tiempo a esta parte, me he dado cuenta de dos cosas: Primero que la pregunta es absurda. Ni hollywood ni nadie se ha quedado sin ideas. La humanidad no se caracteriza precisamente por no tener ideas, ni hay falta de mentes creativas, es más, ni la industria se ha estancado o dejado de conectar con el público y digo Hollywood como una referencia arbitraria (y probablemente mal usada) “icono del sector del entretenimiento” (como se lee en la wikipedia) industria que engloba artistas de todos los ámbitos. Segundo: Claro que la industria ha tenido la idea, y brillante además, de explotar esa necesidad que estamos manifestando de revivir, permanecer o sencillamente añorar aquellos años 80 y 90, eso sí, vistos con nuevas tecnología y sobre todo dirigiéndose a los nuevos nichos del mercado.

Problemas del marketing de la nostalgia

cine de remake y franquicias para mantenernos jóvenes.
Remakes, franquicias y sagas como elipsis de la eterna juventud

Buscamos (y tristemente me incluyo) revivir algo que se nos ha perdido, con una nostalgia que nos hace ver lo que deseamos sentir y no lo que está plasmado y así lo ha visto la industria en los remakes. Esto no ocurre solo en el cine sino en las sagas en los libros, que luego se convierten en series, películas, videojuegos, bolsos, fundas de móviles…

Da igual si hay o no aportes nuevos, es más como bien leí en un post sobre el color de La sirenita:

“Y es que parte del encanto del marketing de la nostalgia consiste en revivir un momento del pasado, de ahí que muchos seguidores no aprueben la elección de la nueva actriz. En los cines no se encontrarán con la misma película que vieron cuando eran niños porque el aspecto de la sirena con la que generaron recuerdos, ahora es otro” Artículo completo aquí

Se trata es de mantenerse eternamente solo, de esta forma las nuevas generaciones no tendrán clásicos porque han hecho suyas nuestras historias remasterizadas hasta el infinito, cambiando la técnica eso sí. No es una nueva visión, no es un nuevo cuento, ni siquiera es el mismo y he aquí la gran locura a mi parecer. Queremos una cinta de moebio que nos lleva ¿a dónde? tal vez a un lugar en nuestra infaltil emoción, aquella que ya pasó en la infancia y que no volverá porque cada vez será diferente, somo diferentes, ni mejor ni peor, diferentes en cada etapa, que difícil se ha hecho llevar esto del tiempo y los cambios. Buscamos desesperadamente lo mismo, lo conocido pero, con una tecnología diferente, con actores diferentes, con características diferentes para buscar similitudes en ellas y revivir/sustituyendo. Eternamente en el mismo lugar ¿en la juventud?

Una cosa es repasar clásicos y encontrar su valor artístico, su mensaje, su lenguaje, su carencias técnicas (comparadas con las de hoy) pero otra es hacerlos fórmulas que vestimos según se mueva el mercado en donde se ven muy pocas producciones ya realmente originales. Llamarme loca o desactualizada pero son muy pocas las producciones como Inside Out (2015) compleja, divertida y novedosa; o Coco (2017) la muerte, la familia (gatos y perros incluidos) la vejez y la juventud, muy diferente de Up! (2009) aunque sean los mismos temas; e incluso como Brave (2012), Moana (2016) y Frozen (2013) con personajes femeninos de peso por sí mismos, esta última inspirada en La reina de las nieves pero con otra perspectiva, una nueva lectura producto de la mezcla de ideas entre lo que fuimos en aquellos tiempos (1844) y lo que somos, como lo vemos hoy.

Es un fenómeno raro esto de que las historias sean adaptadas tecnológicamente pero sin crear nada nuevo. Yo he visto clásicos en blanco y negro y leí libros de Stephen king que inspiraron muchas películas, todo sea dicho, en ese momento era lo más nuevo, lo sorprendente es que siga siéndolo.

Nuestro elipsis: los remakes y las sagas.

Hemos dado con la fórmula y digo hemos porque aquí se plantea un poco el problema del huevo y la gallina: la industria hace lo que demanda el público o el público demanda lo que conoce (le da la industria). El punto es que hemos caído donde lo importante es quién lo haga, no cualquier remake o saga vale y da igual también lo que lo que se haga sea original o no siempre que sea alguna gloria del pasado, de los 80′ o 90′. No faltarán a la cita fieles seguidores repitiendo todos en coro palabras de alabanzas sin críticas al menos que esa industria se evidencie en sus movimientos de nicho de mercado y pretenda jugar con el recuerdo. Es el caso de La sirenita y el color de la actriz. Las minorías resultaron rentables (lo vio Netflix, pionero en protagonistas LGTB, mujeres, negros, ciegos, sordos, viejos… ) en historias originales de estos tiempos ¿funcionará también con el marketing de la nostalgia?

“El rey León” merece la pena para dos grupos: las nuevas generaciones que no conozcan la original, y según se desprende del éxito de recaudación, para las arcas de Disney…

Reseña/crítica completa aquí

Dice la acertada crítica/reseña sobre El rey León de Hemosvisto (que originó esta nota) y tomando en cuenta que las nuevas generaciones la pueden ver perfectamente en dibujos animados, solo queda la segunda opción.

Por otro lado no todo es remasterizable y se mantiene en el tiempo con su lenguaje y discurso, servirán de inspiración y como punto de partida para otras cosas pero no son propias a ser tecnológicamente masticadas para que las nuevas generaciones las vean, pienso en las obras de Buster Keaton ( 1895-1966) o Charles Chaplin (1889-1977) por ejemplo.

El retrato de Dorian Gray.

Escribiendo esto me vino a la mente la novela escrita de Oscar Wilde. Solo que los Dorian somos nosotros que sí envejecemos mientras la pintura, en este caso los libros y films se maquillan para mantenerse. La industria puede ser representada por Basil Hallward, artista (s) impresionados por la capacidad de consumo del público, ese que mantendrá eternamente en una época, reviviendo su paso de la adolescencia a la adultez (en un eterno Friends (1994) por ejemplo). Según este paralelismo Lord Henry puede verse como los empresarios de los 80 y 90 quienes conocen a la audiencia y proponen un nuevo tipo de hedonismo. Los Dorian nos damos cuenta de que ya somos adulto, crecemos cambiamos pero deseamos tener siempre la edad de cuando Basil nos pintó en el cuadro.

La búsqueda del placer nos lleva a consumir; pero el retrato sirve como un recordatorio. Solo que aquí, en la vida real somo nosotros los que inevitablemente envejecemos y el cuadro sigue intacto.

Dejo la Sinopsis: Basil Hallward es un artista que queda fuertemente impresionado por la belleza estética de un joven llamado Dorian Gray y lo comienza a admirar. Basil pinta un retrato del joven. Charlando en el jardín de Hallward, Dorian conoce a un amigo de Basil y empieza a cautivarse por la visión del mundo de Lord Henry. Exponiendo un nuevo tipo de hedonismo, Lord Henry indica que «lo único que vale la pena en la vida es la belleza, y la satisfacción de los sentidos». Al darse cuenta de que un día su belleza se desvanecerá, Dorian desea tener siempre la edad de cuando Basil le pintó en el cuadro. Mientras él mantiene para siempre la misma apariencia del cuadro, la figura retratada envejece por él. Su búsqueda del placer lo lleva a una serie de actos de lujuria; pero el retrato sirve como un recordatorio de los efectos de su alma, con cada pecado la figura se va desfigurando y envejeciendo.

8 comentarios en “Hemos encontrado el elipsis de la eterna juventud: Los remakes.”

  1. Yo creo que el problema radica en la falta de ideas y, por supuesto de guionistas. Los remakes nos invaden y pienso que algunos sin sentido alguno, la evolución de los FX hace posible recrear cualquier escena copiándola con total falta de imaginación. Luego están los biopics que parecen una pandemía del séptimo arte, porque nos invaden haciendo un reboot del personaje original a su antojo con lo que al final igual te crees más lo visto en el cine que su propia biografía.´
    Y por último los reboots de sagas o de super héroes que nos transportan a mundos paralelos reinventando lo que en gana les viene.
    Tenía yo también pensado hacer una entrada al uso y, como te me has adelantado, he descargado mi parrafada de pataleo como replica a la tuya.
    Saludos 🖐

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    1. “Tenía yo también pensado hacer una entrada al uso” Grandes mentes piensan iguales 😜 pero es que es un fenómeno cancino. Para que veas, yo la falta de imaginación se la atribuyo al consumidor: Flojera de pensar y la creencia que esto significa pasar un mal rato. Además está eso de la nostalgia per se, da igual de qué y sobre todo cómo haya sido la realidad de cada quien (dudo que la mayoría de las juventudes hayan sido en sofás a lo Friends y derivados: The big bang theory, How I Met Your Mother…en fin) De los biopic ni hablar. Son un spot publicitario muy laaargoooooos e irreales, hechos a la medida de nostálgicos (una vez per se) Disney y los superhéroes son ya la guinda del pastel: un copia/pega. Ahora bien me niego a creer que no hay guionistas ni gente creativa. Claro que las hay, y no todos estaremos en los blogs o Netflix también los habrá dentro de la «industria» del cine solo que esta fórmula les funciona y llena sus arcas. En el fondo la industria dejó de apostar y se volvió complaciente para poder garantizar la rentabilidad. Y esto hace el pez que se muerde la cola: industria complaciente con personas que se acostumbraron a solo estar estar en su propia burbuja y en un pasado, que si alguna vez fue, ya no existe ni para el mismo Steven Spielberg, Stephen King o el fallecido Stan Lee…
      Y para cerrar, visto lo visto aqui hay tema para rato jejeje escribe tu entrada para poder seguir comentando que ya llevo una parrafada 🤣🤣🤣

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      1. El tema da para mucho recorrido pero me parece que, a parte de la pataleta, poco más vamos a sacar.
        De vez en cuando podemos darle una vuelta al tema con ironía y así no mosquearnos.
        Por ejemplo, si los guiones flojean, con los diálogos mejor ni comentar; parece que al único que le preocupan es a Woody Allen.
        Igual lo mejor es cuando estrenen algún refrito al uso le hagamos una crítica mordaz y despiadada 😂😂🖐️

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  2. Me ha encantado tu disertación sobre el mundo actual del cine (comercial o de Hollywood), donde parece que, salvo raras excepciones solo saben hacer secuelas, precuelas, remakes y versiones de los grandes clásicos. Realmente parece que la sequía neuronal ha golpeado y fuerte en la industria del séptimo arte. Por suerte, tenemos algunas joyas (y muuuuucha paja también) en las plataformas de streaming. Personalmente creo que todos (como mínimo los que amamos el mundo del cine) deberíamos reflexionar y pensar en lo que realmente estamos apoyando…

    Por otro lado, desde detrás del teclado y a modo totalmente personal, me siento muy halagado que una crítica/reseña de nuestro rincón te haya inspirado este pedazo de entrada. Ya con solo esto, este mes de agosto ha valido la pena por nuestro rinconcito.

    Abrazos y nos vamos leyendo.
    HemosVisto!

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    1. “Personalmente creo que todos (como mínimo los que amamos el mundo del cine) deberíamos reflexionar y pensar en lo que realmente estamos apoyando…” ciertamente creo que esto es quid de la cuestión. 🤗 Un abrazo 🐾

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  3. Excelente entrada, disertación y análisis que si bien podría valer para el mundo de la cinematografía se podría aplicar a otros ámbitos de la vida. En España, por ejemplo, se vive un revival ochentero en el cual todo lo que funcionó en aquellos -maravillosos años 😉 – se vende como caramelos en la puerta de un colegio. Hablamos de música, remakes cinematográficos, moda, literatura (la saga “Yo fui a E.G.B es el ejemplo perfecto), discotecas y cualquier cosa que tenga que ver con esa nostalgia que yo en cualquier caso califiacaría “nostalgia positiva” aunque muy mercantilizada. Respecto al cine y al falta de buenos guiones originales la situación es alarmante. Has citado tres pelis de animación que si son un verdadero ejemplo: Up!, Coco y especialmente Inside Out que en mi opinión es una obra maestra genuina, original y a la vez muy divertida.
    Un gran saludo Rosa.

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    1. Miguel gracias por tu comentario. Es cierto que en España se vive una añoranza de los ochenta (casi no escucho la radio porque me parece estar en otra época jajaja😁), no es que no me guste esa música sino que ¿hasta cuándo?… en lo referente a Inside Out estoy de acuerdo contigo, es una obra maestra. Cuenta una historia que desde hace mucho tiempo se ha tratado en las diferentes manifestaciones del arte pero, a pesar de ser un viejo tema, la visión es diferente. Esto demuestra que no es falta de tema sino, creo yo, es el pez que se muerde la cola: la taquilla que no se llena porque la gente no quiere pensar y la gente que no quiere pensar porque la taquilla no se lo da. El mejor ejemplo que se me ocurre es «Madre»: fue un fracaso de taquilla y la crítica la tachó de complicada. A mi manera de ver es un excelente film con un gran contenido. Un abrazo 🐾

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